En el escrito remitido, exponen que las razones que provocaron su ruptura de la disciplina de voto en una "votación excepcional para la credibilidad del sistema y trascendental para la vida del proyecto político centenario del PSOE". Según señalan rompieron la disciplina de voto al "votar en conciencia y con coherencia".

Los socialistas señalan que este voto en la investidura supuso "una excepción" ya que era una "votación excepcional para la credibilidad del sistema y trascendental para la vida del proyecto político centenario del PSOE", ya que "el mandato imperativo y la disciplina de voto en favor de la abstención no resolvían la complejidad de la situación".

Tras argumentar esto, los socialistas inciden en su "total disposición a continuar trabajando en el seno del Grupo Parlamentario del PSOE" para afrontar juntos "los grandes retos" del PSOE como oposición al PP "en esta legislatura y en defensa del programa electoral comprometido".