Los enfrentamientos entre militares e integristas islámicos registrados cerca de la localidad de Mirali, en el cinturón tribal ubicado sobre la frontera entre Pakistán y Afganistán, están sumando en los últimos días un trágico balance ya que, según el portavoz del Ejército, el mayor general Waheed Arshad, en total han muerto 130 militantes pro-talibanes y 45 soldados pakistaníes desde el pasado sábado.

Los integristas retienen desde agosto a más de 200 soldados pakistaníes

"Hoy (este lunes) recuperamos 25 cuerpos más de nuestros soldados de diferentes áreas y tenemos pruebas de que 130 militantes fallecieron en tres días", indicó Arshad.

Además, el Ejército había reportado previamente que 50 soldados habían desaparecido en el área durante los enfrentamientos aunque se había establecido contacto con 30 de ellos que "están de vuelta en sus posiciones".

Los combates se producen en la región de Waziristán del Norte, un semillero de apoyo para militantes talibanes y de Al Qaeda, quienes huyeron a la región después de que las fuerzas lideradas por Estados Unidos los expulsaran de Afganistán a fines del 2001. Estos integristas retienen en la vecina Waziristán del Sur a más de 200 soldados desde finales de agosto, tres de los cuales ya han sido ejecutados por los insurgentes.

Desde el asalto a la Mezquita Roja de Islamabad el pasado mes de julio, el cinturón tribal ha sido escenario de continuos combates y atentados contra las fuerzas de seguridad paquistaníes.