¿Te llevas bien con tu profe?
Una comunicación fluida con los educadores mejora el rendimiento. (LUIS FRUTOS)

Tener una actitud positiva, escuchar con atención en clase, mostrar entusiasmo y compromiso son comportamientos que van a facilitar la relación con tu profesor. No se trata de caerle bien para obtener un trato favorable, es la forma de extraer el máximo partido de cada clase. Así de simple y así de útil.

LAS CLAVES

Por qué.- Establecer una relación cordial con cualquier persona favorece la comunicación. Si de lo que hablamos es de profesores y alumnos, un buen entendimiento resulta fundamental. Si se logra llevarse bien, aumenta la confianza del alumno en todo el proceso educativo y la del profesor en su tarea docente. Conseguir buenas relaciones mejorará, además, la dinámica del grupo entero. El resultado final se traduce en un mayor rendimiento académico.

Cómo hacerlo.- Que dos personas logren conectar depende en buena medida de que ambas lo deseen. El primer paso que debe dar el alumno es comportarse de manera correcta. Es decir, ser puntual y cumplir con los trabajos encomendados. Colaborar y atender durante las clases, respetar las instalaciones y los equipamientos, a los compañeros y a los profesores. Expresar las dudas y los problemas que puedan surgir. En definitiva, mostrar buena actitud y predisposición hacia el estudio.

Qué esperar del profe.- Los docentes deben informar exactamente de lo que se requiere de los alumnos para superar la materia, cómo serán los exámenes, trabajos, lecturas o prácticas que habrán de superar. El tono adecuado para el desarrollo de sus clases puede variar en función de las necesidades. Habrá días intensos, relajados, formales, serios, cómicos, etc. Al profesor se le deben exigir ideas claras de lo que quiere conseguir con sus clases y de cómo lo logrará.

Qué se debe evitar.- Los problemas de actitud y disciplina en clase son un lastre para todo el sistema educativo. Existen comportamientos que ni profesores ni alumnos se pueden permitir. Nadie tiene derecho a entorpecer el desarrollo de una clase con bromas, ruidos o interrupciones impertinentes. Llegar tarde habitualmente, dejar de acudir a las clases o retrasarse en la entrega de trabajos son señales muy negativas. Tampoco se pueden aceptar comportamientos como copiar en los exámenes o plagiar trabajos de otros.

FRENTE A FRENTE

Lucio Blanco. Profesor

"Que el alumno muestre interés, su actitud, su forma de escuchar, sus preguntas... son indicios que muestran ciertas garantías. No es fácil que alguien me caiga mal, tal vez si dicen cosas inapropiadas con asiduidad o si sus planteamientos están muy alejados del plan académico. Personalmente, no me gustan las gorritas, los móviles, los pantalones cortos... El profesor debe transmitir confianza, que los alumnos entiendan que están en buenas manos".

Raúl García. Alumno

"Pienso que los princi-pales responsables de los problemas de disciplina son los alumnos pero, a veces, te encuentras con profesores que no están demasiado bien preparados para llevar la clase. No todo el que tiene buena relación con un maestro es un pelota. A mí me gustaría llevarme bien con todos los profesores, así te escuchan y te ayudan más, pero algunos son muy bordes y no dan ninguna opción. Llegan, sueltan su rollo y se van".