El consumo de drogas en el trabajo ha descendido un 16,4% desde 1998, según Sanidad y la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, pero el 54% de empleados encuestados tiene algún colega que se pasa fumando, bebiendo o toma alguna otra droga. Las razones de este descenso, según estas fuentes, son los accidentes laborales, las enfermedades, la disminución de la productividad y el mal ambiente laboral. Entre las drogas ilegales más consumidas, el cannabis se sitúa a la cabeza, con un 14,5%. Le sigue la cocaína (4,5%). Además, el 94% de los entrevistados confesó haber bebido alguna vez y la mitad había fumado.