Metro de Madrid destituyó ayer a dos altos cargos de la empresa por considerar que no supervisaron el vídeo en el que se retrata a un aficionado del Atlético de Madrid con una actitud poco respetuosa con el medio ambiente.

Se trata del director de Operación del suburbano, Aurelio Rojo, y el responsable de Gerencia de Atención al Cliente, Juan Carlos Galindo.

La dirección de Metro considera que, antes de dar salida al vídeo –que se emitió durante tres días en la estación de Embajadores en una exposición sobre el cambio climático–, ambos debieron revisar la grabación. Con estas destituciones, Metro pretende «subsanar los perjuicios y las ofensas ocasionadas por el contenido del vídeo».

Aurelio Rojo, en declaraciones a 20 minutos, aseguró ayer que tanto él como su compañero acatan la decisión porque, en Metro, «igual que te nombran te destituyen», pero no quiso confirmar si había visto el vídeo y si le había dado el visto bueno.

Rojo, que trabajaba en Metro desde 1980, aseguró, además, que ambos son «profesionales» y están para «servir a la empresa».

También pidió disculpas «por el revuelo formado» y aseguró, visiblemente alterado, que pese a su relevo, «seguirá trabajando en Metro».

En un tono más distendido y preguntado por sus preferencias futbolísticas, dijo sentirse «de los dos equipos».

«Una víctima»

Por otro lado, el secretario general de UGT en Metro, Teodoro Piñuela, aseguró que el gerente de Atención al Cliente, Juan Carlos Galindo, es «sólo un empleado que hace lo que le mandan» y ahora «una víctima» sacrificada para salvar al director gerente, Ildefonso García, que, en su opinión, es quien debería dimitir, por ser un cargo político.

Polémico partido de fútbol 

El hilo conductor del polémico vídeo es un imaginario derbi madrileño. En él se ve cómo un aficionado del Atleti, con gorro y bufanda, se dirige en coche al campo de fútbol. Otro aficionado, supuestamente del Real Madrid, aunque nada le identifica, se monta en metro muy tranquilo. El colchonero, muy nervioso, comete infracciones, como hablar por el móvil, y casi choca contra un coche de Policía. Mientras, el madridista llega relajado al estadio. El atlético da vueltas para aparcar. Cuando por fin llega al campo, ya han cerrado.