La Universidad y una empresa con sede en el parque tecnológico de Boecillo se han puesto manos a la obra para investigar y desarrollar un nuevo sistema que permitirá, entre otras cosas, detectar qué avería sufre un vehículo a distancia.

Se trata de un ordenador de abordo que, como sucede en la Formula 1, controla toda la estructura del vehículo y envía los datos para que en un taller se pueda analizar qué es lo que puede fallar.

Es la telemetría, conocida entre los aficionados al deporte del automovilismo de competición.

Se introducirá en el mercado del automóvil a partir de 2011 y que se incorporará de una forma masiva en 2014.
Los que lo van a experimentar creen que será una herramienta que se introducirá en el mercado del automóvil a partir de 2011 y que se incorporará de una forma masiva en 2014. Así lo ha confirmado el responsable de GMV, Juan Antonio March, quien ha indicado que las marcas lo colocarán de serie.

Participa la Universidad

La Universidad de Valladolid y la empresa han alcanzado un acuerdo para trabajar juntos en este proyecto de investigación en el que se invertirá un millón de euros.

En concreto, se formará un equipo con trabajadores de GMV y con profesores y estudiantes.

«Habrá gente recién titulada y otros que aún realicen sus estudios. De esta forma podrán trabajar e investigar en un producto real, que saldrá al mercado», ha afirmado el profesor Diego Llanos.

Otras utilidades del producto

Permitirá conocer los motivos de un accidente: A qué velocidad se iba, quién llevaba el cinturón...Miembros del 112 auxilian en un accidente.

Contactará con el 112: Si se produce un accidente y salta el airbag, el ordenador directamente llama a las emergencias.

Dirá en tiempo real cómo está el tráfico: Para evitar los atascos permite localizar un vehículo.

Te avisa si tienes que cambiar el aceite: Muchos coches ya avisan, pero no te envía un mail al correo y te pide hora directamente en el taller de tu automóvil.

Para autopistas: El ordenador envía la señal y realiza el pago automáticamente sin tener que parar.