Eso es lo que dijo ayer el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, en una entrevista en Punto Radio. Eso sí, a la pregunta: ¿Y cuándo será eso?, contestó con un impreciso «en unos años». Las primeras catenarias que se retirarán serán las que se encuentran frente a la catedral (unos 400 metros), «para luego ir a más», dijo. El Ayuntamiento trabajará, afirmó, para conseguir unidades móviles que cuentan con la tecnología necesaria, de forma que los trenes puedan circular por la ciudad sin necesidad de alimentación externa. Las catenarias han provocado quejas de vecinos, comerciantes y otros colectivos desde que fueron colocadas.