Las cuencas internas de Catalunya registraron en el mes de septiembre el peor nivel de lluvias de los últimos diez años, con un valor de 14 milímetros, lo que significa 56 mm por debajo de la media histórica de este mes, según informó ayer Medi Ambient. Algo que se debe a la distribución irregular de la lluvia. La previsión indica que las precipitaciones de otoño ayudarán a recuperar los embalses hasta fin de año. Las cuencas del Llobregat, Ter y Muga están en fase de excepcionalidad 1, por ello, los municipios que dependen de ellas tienen un máximo de 270 litros por habitante y día asignados.