Hay Festival
El ministro de Cultura, César Antonio Molina, el escritor Antonio Gamoneda y la consejera de Cultura de la Junta,  de Castilla y León, María Jesús Salgueiro, antes de la clausura del Hay Festival. FOTO: JUAN MARTÍN / EFE EFE

El pasado domingo se puso el punto y final a la segunda edición del Hay Festival Segovia. Durante los últimos cuatro días de septiembre la ciudad castellana se ha visto inundada por un mar de letras y de cultura. Muchos han sido los que no han querido dejar pasar la ocasión de ver a sus escritores preferidos, y no sólo eso, los han podido escuchar. Los hemos podido acompañar cuando han charlado con otros compañeros de profesión. Y sobre todos hemos podido ver a muchos de ellos en su salsa, recitando poesía.

Así es como se ha despedido de todos el Hay Festival del 2007, con un recital de versos. El escenario elegido no podía ser otro que San Juan de los Caballeros. Los poetas que fueron subiendo a la tarima impresionaron al público y dejaron flotando en el aire ese matiz de respeto y admiración que sólo aparece en los grandes momentos. Y aquel sin duda lo fue.

Gala de versos para despedir el Hay Festival

El acto de clausura del evento no se podía haber elegido mejor. Una gala de poesía a cargo de los poetas invitados al Hay Festival Segovia. Un grupo pequeño y muy selecto que dejó patente la calidad multicultural que tiene la cultura en nuestro mundo. Todos hicieron de rapsodas construyendo a su alrededor una realidad formada de palabras que nos trasladó a otros lugares del mundo y nos hicieron protagonistas de sus historias contadas en verso.

Marifé Santiago, escritora y filósofa, hizo de maestra de ceremonias. Fue presentando a todos los poetas que se fueron acercando hasta el atril. La primera en subir fue Tishani Doshi, la poetisa india, que deleitó a los presentes con cuerpos danzantes, miedo e infancia. Los escritores colombianos Pilar Bonnet y Darío Jaramillo vinieron después para llenar el auditorio de murciélagos, sopas de clavos, guerrilla, sazonado todo por una melancolía agridulce. El palestino Murid Burguti nos trasladó en su lengua a miles de kilómetros hasta una boda árabe. Ronny Someck, Juan Gelman y Wole Soyinca fueron paseándose con la voz y las palabras por encima de las cabezas de los asistentes. Este último (con poemas de su juventud, golpes de estado, masacres...) cerró el acto y con él la segunda edición del festival.

La impresión fue que distintos poetas recitaban un mismo canto, el de la multiculturalidad

Mención especial se merece el recital de Antonio Gamoneda que fue especialmente aplaudido por los asistentes. El poeta español era una de las estrellas de la gala y así lo hizo notar en la sala. Sus poemas a Cecilia, su voz y su capacidad para conmover al público hicieron de su participación algo único, justo lo que se esperaba del literato.

Patrimonio universal

Muchos han sido los escritores, poetas, filósofos, periodistas, historiadores, cineastas y artitas que se han paseado por las calles de Segovia durante estos cuatro últimos días de septiembre. Almudena Grandes, Iñaki Gabilondo, Paul Preston, Wole Soyinca, Javier Marías, Javier Cercas... Todos han dejado el listón muy alto para las ediciones venideras.

Pero hay algo que no ha cambiado respecto al Hay Festival del 2006, y esperemos que no lo haga. Es el gran mensaje que subyace detrás de este evento. La cultura no es patrimonio de una sola raza, no habita sólo en unos pocos países ricos del mundo, no. El universo cultural que el ser humano ha ido construyendo durante milenios no conoce ni de colores ni de fronteras, es eso, patrimonio universal.

CONSULTA AQUÍ TODAS LAS NOTICIAS DE SEGOVIA