La Comisión de Garantías de Videovigilancia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha dado el visto bueno a la instalación de 31 cámaras en el centro de Madrid.

Así, los miembros de la Comisión han acordado la autorización con una serie de requisitos, entre los que figura que las cámaras tengan limitado su ángulo de acción para que no puedan grabar en el interior de las viviendas.

Además, las grabaciones se tendrán que destruir en siete días, excepto aquellas que hayan dado lugar a una instrucción judicial, que quedarán a disposición del juzgado competente.

Se deberá señalizar el entorno indicando que se trata de un área sometida a videovigilancia

También habrá que designar a unos funcionarios que se responsabilicen de este servicio, que no podrá grabar sonido.

Igualmente, se deberá señalizar el entorno indicando que se trata de un área sometida a videovigilancia de manera que desde cualquier punto pueda verse alguna señal que así lo indique.

El Ayuntamiento de Madrid pretende con esta medida reducir los elevados índices de delicuencia resgistrados en los últimos añoz en esta zona, que llevaron el pasado junio al asesinato de una prostituta a plena luz del día en la plaza de La Luna.

Las cámaras se repartirán entre el eje Montera hasta la Red de San Luis; desde Gran Vía hasta la plaza de Callao y en la Plaza Soledad Torres Acosta y aledaños.

Imágenes en Internet

Por su parte, la asociación Nuevos Vecinos de Montera cree que las cámaras no servirán hasta que no se cierren los dos prostíbulos que funcionan en esta zona.

Por esta razón, instalarán cámaras web en algunos balcones para difundir las imágenes en Internet, con el objetivo de denunciar las presencia de prostitutas, proxenetas y clientes en las puertas de su casa durante todo el día.