«Quería quitarme el móvil en mis propias narices. Menos mal que me he dado cuenta y se lo he podido arrancar de las manos», comenta Carmina Herranz, una joven de 15 años a quien una pareja de niños rumanos, como pudo comprobar 20 minutos, intentó quitarle el viernes el teléfono mientras comía en una cafetería del centro de Valencia.

En muchos de estos locales, los clientes no tienen tanta suerte como Carmina. A diario entran niños de entre 10 y 14 años y arramplan con lo que pueden.

Otros de los barrios más afectados son Ayora, Albors y La Unión (avenida del Puerto, Doctor Manuel Candela...). En esta zona, los comerciantes ya se las saben todas y, en cuanto aparecen, ponen medidas. Éste es el caso de la frutería Carlo: «Nada más los veo en la puerta, salgo y me pongo a vigilar», señala su dueño.

En las farmacias, cuando una persona se queda de guardia sola, cierra la puerta y atiende por ventanilla. Uno de los responsables de una de las boticas de Doctor Manuel Candela, Antonio, explica: «Hemos adoptado esta medida porque entraban y se llevaban todo lo que podían».

Desde la Policía Local aseguran que están más atentos y volcados, pero aclaran que «la vigilancia es la misma» que antes de que la Fiscalía de Menores, hace dos semanas, tomara la determinación de actuar contra los padres para atajar los casos.

Los robos más frecuentes

Los rateros han ampliado sus técnicas: además de robar fruta en la calle (2), rajan bolsos para sacar la billetera (1), aguardan a que el cajero expulse los billetes para tratar de llevárselos (3), fingen que recogen firmas para una ONG y, con la víctima entretenida, sisan la cartera o el móvil (4);  hurtan sigilosamente las carteras que van en bolsillos traseros (5), se acercan las mesas, dejan un diario encima del móvil y, cuando retiran el periódico, se llevan también el teléfono (6), persiguen a ciclistas y les abren la mochila (7)...

Dinos

... si te han robado y cómo e-mail l zona20valencia@20minutos.es en www.20minutos.es