El colectivo de jóvenes (15 a 34 años) es el que más ha visto reducir el número de muertes en las carreteras catalanas en los últimos cinco años.

Según datos del Servei Català de Trànsit (SCT), de las 219 personas menos que perdieron la vida en 2006, en comparación con 2001, 95 corresponden a los jóvenes.

Dicho de otra manera: un 43% de la reducción de fallecidos en el asfalto debe agradecerse a este grupo de edad, que se ha accidentado mortalmente menos. «Es fácil que sea así cuando la cifra está muy por encima de lo que le toca. Eso no quiere decir que ahora sea buena. No debemos criminalizarlos porque hay jóvenes de todo tipo», indica a 20 minutos el jefe del plan de Seguridad Viaria de Trànsit, Xavier Almirall.

La buena evolución de los jóvenes se demuestra con la notable reducción de los accidentes en los que están implicados como conductores:  del 38% en 2004 (20,6% de conductores) al 29% dos años después (19,1% del censo).

Según Trànsit, las campañas contra la velocidad, el consumo de alcohol y de drogas y el uso del cinturón han ayudado a mejorar la actitud de los jóvenes.

Mayor probabilidad

«Deben ser conscientes de los riesgos que corren. Y sobre todo durante el segundo año de obtener el permiso», ahonda Almirall. Y es que, durante el segundo año, la probabilidad de verse implicado en un siniestro es 2,5 veces superior que si se tiene licencia de seis años o más.

Adiós a los  prejuicios de sexo

Ni «mujer al volante...» ni asociar los accidentes a los hombres. «Las conductoras están menos implicadas en siniestros porque conducen menos», afirma Xavier Almirall, de Trànsit. El grupo que más redujo la mortalidad entre 2001 y 2006 fue el de 45-54 años (-52,1%), seguido del de 65-74 (-33,3%). Entre 35-44 hubo un ligero incremento. En números absolutos, de 2001 (710 fallecidos) a 2006 (491), la mortalidad bajó un 30,8%.