Cuatro años ha tardado María José Abeng en poder abrazar a su hijo Juan Francisco. Los mismos años que median desde que el pequeño nació en un hospital asturiano y este mismo lunes, cuando la pareja valenciana que tenía al niño en preadopción se lo ha devuelto, contra su voluntad, acatando una orden judicial de la Audiencia Provincial de Oviedo.

La entrega del menor se ha producido en la sede de la Comandancia de la Guardia Civil de Patraix (Valencia) a las diez de la mañana. La pareja formada por Albert Bordes y Noelia Estornell finalmente decidió este lunes cumplir la ejecución provisional de una sentencia que les obligaba desde el mes de julio a devolver al menor, al que ellos llamaban Joan, a su madre biológica.

La abogada de la madre biológica, Nieves Ibáñez, celebra que finalmente madre e hijo puedan estar juntos y considera que este caso demuestra la "aberración que supuso quitarle a una madre su hijo solamente porque no se supiera quién era el padre y porque ella estaba en ese momento tutelada (por el Principado de Asturias)".

María José Abeng, ovetense de madre guineana y padre alemán residente en Suiza, vivía en un centro de menores cuando a los 14 años se quedó embarazada de Juan Francisco. Llegó al centro de tutela tras denunciar a su propia madre porque no le dejaba salir por las tardes como acostumbraban a hacer sus amigas adolescentes en la capital asturiana. "La madre no admitía que su hija viviera como una europea", ha contado a 20minutos su abogada. Tras dar a luz por cesárea, la consejería de Asuntos Sociales del Principado de Asturias llevó al niño a un centro de tutela diferente al de la joven madre. "Ni siquiera le dejaron ver al niño", asegura su abogada. Solo unos días después, siete en concreto, la menor comenzó una batalla judicial con el objetivo de recuperar a su hijo.

Mientras tanto, la consejería de Asuntos Sociales inició un proceso de preadopción del niño con la pareja de Sueca (Valencia) formada por Albert Bordes y Noelia Estornell. Cuando el menor tenía 18 meses se fue a vivir con ellos, en una acogida preadoptiva y a la espera de que la Justicia ratificara el proceso de adopción iniciado.

Sin embargo, este año, la Audiencia Provincial de Oviedo han dado finalmente la razón a la madre biológica, reconociendo en sentencia firme que María José "no solo está capacitada ahora para ser madre, sino que siempre lo estuvo", resume su letrada. "Evidentemente era una niña cuando se quedó embarazada, pero deberían haberle enseñado a ser una buena madre en lugar de quitarle el hijo", añade.

El letrado de la pareja valenciana adoptiva, Enrique Vila, acostumbrado a llevar casos de 'bebés robados' y conflictos en la retirada de la tutela, ha asegurado en declaraciones a las agencias de información que la decisión de la Audiencia Provincial asturiana de obligar a devolver al menor supone un "error gravísimo". "Esto no es una guerra contra la madre biológica de los padres acogedores, hay que posicionarse por el interés del menor, y su bienestar es estar con los padres acogedores", ha señalado el letrado.

Vila ha explicado también que se ha interpuesto una nueva demanda de privación de patria potestad contra la madre biológica del menor, que ahora tiene 19 años, porque un informe de julio de 2016 señala que, según testigos, supuestamente ha vuelto a ser vista en estado de embriaguez, semidesnuda y acusando a su pareja de maltrato. "No ha cambiado de vida", ha asegurado el abogado valenciano, quien ha indicado que conoce bien el expediente y a los padres acogedores, y "donde está bien el menor es donde está ahora". Fuentes del Principado señalaron a 20minutos que no informan sobre este caso, porque compete "a un menor de edad y está  judicializado".

Según el letrado Enrique Vila, "el panorama para mis clientes de devolver al pequeño es horrible". De hecho, la madre adoptiva tuvo que ser asistida por ansiedad momentos después de la entrega del menor.

Recurso ante el Supremo

Según la agencia Europa Press, la decisión de entregar al menor ha sido recurrida ante el Tribunal Supremo tanto por la familia como por Fiscalía y la Consejería de Derechos y Servicios Sociales del Principado, pero el juzgado de Asturias dictó la ejecución de la sentencia el pasado mes de julio, con lo que los padres se han visto obligados este lunes a entregar a su hijo preadoptivo mientras esperan un pronunciamiento del Supremo.

En concreto, el Alto Tribunal deberá pronunciarse en primer lugar sobre la suspensión de la entrega del menor, algo sobre lo que podría tardar unos 15 días, y posteriormente sobre el fondo del asunto denunciado, ha explicado el letrado Vila.

La abogada de la madre biológica ha negado que su cliente tenga una vida inadaptada y advierte de que llevará a los tribunales a quien diga lo contrario. "María José estudia marketing, vive con su pareja, que trabaja, y su madre, la abuela biológica de Juan Francisco, se ha ofrecido a costear los gastos de manutención del menor", ha explicado.

Si en algo coinciden los dos abogados es en calificar de "aberrante" el sistema de protección de menores que cedió a la pareja valenciana al niño en acogida para una preadopción sabiendo que la madre reclamaba a su hijo. Según Enrique Vila, "se les dijo que seguro que se iba a quedar con ellos, aunque aún no había acabado el proceso judicial. Esto no se debe hacer, es un fallo del sistema gravísimo, e incluso mis clientes renunciaron a un expediente de adopción internacional porque les aseguraron que el menor no volvería con su familiar biológico".

En dependencias de la Guardia Civil valenciana, el pequeño Juan Francisco juega junto a su madre y su abuela con un coche de policía que le han llevado de regalo. Y chupetea una piruleta. Dicen que se le ve tranquilo y que en unas horas viajará a Oviedo. La sentencia estipula que ahora tendrá que seguir un programa de adaptación, con psicólogos y asistencia social.

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