Collar con perlas de Maria Antonieta
Collar con perlas de Maria Antonieta, que será subastado por Christie's. REUTERS
Un juego de perlas que perteneció a María Antonieta y fue llevado por una amiga al Reino Unido para mantenerlo seguro saldrá a subasta en diciembre a través de Christie's y se espera que se venda por hasta 400.000 libras (unos 571.000 euros).

Las perlas ahora forman parte de un collar con rubíes y diamantes, y estaban en una bolsa que la última reina de Francia entregó a Lady Sutherland, la esposa del embajador británico, antes de que huyera de la Francia revolucionaria en 1792, el año previo a la muerte de María Antonieta.
"Lady Sutherland era esposa del embajador y amiga de la reina, y tenían hijos de la misma edad", dijo Raymond Sancroft-Baker, director de la división de joyas de Christie's en Londres.

La clave fue darle las joyas a alguien con inmunidad diplomática"
"Cuando uno está en una situación desesperada no hay muchas personas en las que uno pueda confiar, y la clave fue darle las joyas a alguien con inmunidad diplomática", agregó para Reuters.

María Antonieta, legendaria por su extravagancia, desconocía en ese momento su destino, explicó, y habría esperado reunirse algún día con sus tesoros.

Según Christie's, Sutherland intercedió para que se enviaran a la reina ropa y sábanas mientras estuvo en prisión.

"Este fue, supuestamente, el último gesto de bondad que se otorgó a la reina condenada", dijo la casa de subastas en un comunicado.

María Antonieta fue ejecutada en la guillotina en octubre de 1793.

Los diamantes se convirtieron en un collar, mientras que más tarde se montaron las perlas con motivo de la boda del nieto de Sutherland, en 1849.

Christie's no especificó cuál de los descendientes de Sutherland está vendiendo el collar.

"El dueño simplemente anunció que está en el banco todo el tiempo, y que hay un momento para cada cosa", dijo Sancroft-Baker.

Agregó que espera que las perlas, que nunca antes fueron ofrecidas en subasta y que permanecieron en la misma familia durante más de 200 años, se hagan disponibles para que el público pueda verlas.