En concreto, esta campaña inicia con la variedad blanca Moscatel, continuando con la Chardonnay, seguido de las blancas, tintas locales y foráneas, según informa DO de Binissalem en un comunicado.

Así, según se señala, aunque los meses de junio y julio se han considerado cálidos, el mes de agosto está siendo un mes suave y las temperaturas mínimas y máximas registradas han sido inferiores a las de 2015, lo que ha influido para que la vendimia comience unos días más tarde respecto al 2015 y que la maduración de la uva sea más lenta", han destacado al respecto.

Asimismo, cabe destacar la sanidad de la uva, ya que estas condiciones meteorológicas han prevenido la aparición de infecciones, así mismo, los viticultores han estado pendientes de realizar los tratamientos oportunos con el fin de garantizar la producción y la calidad de la uva.

En general, se prevé una producción normal en cantidad y de buena calidad.