Pacientes válvulas pulmonares
Los pacientes Javier Moreno y Francisco Rivero (1º y 2º por la izquierda) (EFE).
El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha implantado, por primera vez en España, válvulas pulmonares de origen bovino a pacientes adultos con insuficiencia cardíaca por vía percutánea, es decir, sin necesidad de intervención quirúrgica.

La delegada de Salud en Córdoba, María Isabel Baena, resaltó en conferencia de prensa la importancia de este avance en cardiología, ya que "evita los riesgos propios de una intervención quirúrgica, además de que reduce la hospitalización de los pacientes de 10 días a 72 horas" tras la operación.

Esta nueva técnica se aplica bajo anestesia general por la vena femoral
Este tipo de intervención se realiza en pacientes que ya habían sido operados con anterioridad debido al estrechamiento de la válvula (estenosis) y consiste en la colocación de una válvula pulmonar nueva que sustituya a la suya degenerada.

La nueva válvula que se aplica al paciente es un xenoinjerto de la yugular de origen bovino, que se introduce en el enfermo a través de una punción a la altura de la ingle, una técnica que hasta ahora sólo se había llevado a cabo en dos niños en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid hace seis meses.

El jefe de servicio de Cardiología del centro cordobés, José Suárez de Lezo, explicó que alrededor de 15 personas se beneficiarán de esta nueva técnica, que se aplica bajo anestesia general por la vena femoral, al igual que otros cateterismos convencionales.


Injerto procedente de una vaca que se implanta al paciente Suárez de Lezo señaló que el 97% de las intervenciones de este tipo "son efectivas y mejoran la calidad de vida de los pacientes, si bien son vigilados estrechamente tras la intervención". Por su parte, el director gerente del hospital, José Manuel Aranda, explicó que esta implantación tiene un coste similar al de la intervención quirúrgica ya que, aunque cada válvula tenga un coste de 20.000 euros, hay otros factores, como el periodo de hospitalización, "que también se ve reducido".

Uno de los pacientes intervenidos Francisco Rivero, de 46 años, indicó que al día siguiente ya notó mejorías, por lo que "podía subir escaleras sin cansarme". El otro paciente, Javier Moreno, de 23 años, resaltó que la primera intervención "fue dolorosa", a la vez que reiteró que ahora puede llevar una vida normal.