La mitad de las aguas residuales de Gijón va a parar al mar sin depurar. En la ciudad hay dos cuencas fluviales: la oeste, con el río Pilón, y la este, con el Piles. La normativa europea obliga a que todas dispongan de un sistema de depuración.

Una de las cuencas, la oeste, cuenta con depuración gracias a la estación de Aboño. La ubicación de la depuradora de aguas residuales de la zona este de la ciudad está aún sin determinar. La Confederación Hidrográfica del Norte ha anunciado que pronto presentará  sus propuestas.

En la actualidad, la cuenca este dispone de un sistema de pretratamiento, en la zona de El Pisón, la instalación conocida como La Plantona. Allí se separan los residuos sólidos del agua, pero no se filtran aquellos que puedan estar disueltos. Un tubo los deposita en el mar, a 2.000 metros de la costa.

9 hectáreas

Por otro lado, la asociación de vecinos del barrio de La Providencia, al este de la ciudad, se mostró disconforme con dos de los cuatro proyectos que hay para construir la nueva depuradora. Según ellos,  la instalación podría llegar a ocupar nueve hectáreas de terreno  (una superficie tres veces mayor de lo anunciado por el Ayuntamiento).

«Dijeron hace menos de un mes que ocuparían como mucho tres hectáreas», indicó Inmaculada de Diego, representante de los vecinos de La Providencia. «Si finalmente lo de las 9 hectáreas es cierto, o bien los planos de la Confederación Hidrográfica son poco rigurosos o la concejala nos está mintiendo».

Cuatro posibles ubicaciones

La Confederación Hidrográfica planteó este mes cuatro posibles lugares para ubicar la depuradora de aguas del este: El Pisón (modificando La Plantona), el Rinconín, Peñarrubia y La Cagonera. Tras la obra, las dos cuencas hídricas de Gijón tendrán depuración de aguas. Se cumplirá así la normativa europea, que dice que todos los núcleos de población deben verter aguas depuradas al mar. Hasta el momento, la zona este de la ciudad cuenta tan sólo con  pretratamiento.