La empresa Aleaciones Ligeras Aplicadas, ALA, de la Fundación Cidaut, ha desarrollado en los últimos años un proceso tecnológico capaz de fabricar  piezas de aluminio para el sector de la automoción, con tres ventajas: son más baratas, tienen mejores prestaciones y reducen el peso de los vehículos. Esperan una gran demanda del mercado de coches europeos, por lo que se han unido al Grupo CROPU, una empresa burgalesa, para construir en Mojados una fábrica de 12.000 metros cuadrados. Invertirán 50 millones de euros y calculan que en 2015 tendrán 10 líneas de producción que generarán empleo para 800 trabajadores.