Francisco José Alba, Chiqui, empezó trabajando de cocinero y hoy regenta cuatro restaurantes en Tokio; es sevillano. Juan Manuel Real, de Cádiz, imparte clases de español en Estambul. Y Fernando Casado, cordobés, vive en Caracas, donde ejerce de abogado. Son tres andaluces sin fronteras. Y, como ellos, hay 1,7 millones repartidos por todo el mundo. De ellos, 400 han estado este fin de semana en el VI Congreso de Comunidades Andaluzas.

Aquí se han dado cita varias generaciones de emigrantes: los nacidos ya en el extranjero por emigración de sus padres, los que se fueron en el franquismo para poder sobrevivir y los nuevos emigrantes, esos jóvenes de 20 a 40 años que salen para trabajar en lo que les gusta, para triunfar profesionalmente en su área.

Además, van preparados, con idiomas, y suelen tener espíritu emprendedor o investigador, según los datos de la Consejería de Gobernación. «El perfil actual es muy amplio: puede ser un investigador, un cocinero o un artista.

Hoy la inquietud de emigrar se debe a una mejora de la propia vida y para nutrirse de las riquezas de otros países», explica Silvia López, directora general de

Andaluces en el Exterior.

El nuevo emigrante vive en cualquier parte del globo, pero en los últimos años el flujo de migración se dirige sobre todo a países anglófonos, principalmente Inglaterra y Estados Unidos. Como Manuel López, un treintañero de Cazorla que vive desde hace once años en Nueva York, donde trabaja de director de cine: «Allí echo de menos la espontaneidad del andaluz».

TESTIMONIOS DE EMIGRANTES

Javier García. De Cádiz, 33 años.«Llevo ya siete años en Gales: primero en Cardiff, ahora en el norte. Me fui porque en la Universidad de Cádiz no había oportunidad para trabajar como docente universitario en el área jurídica. Me costó un poco llegar a conocer a los británicos. Echo de menos la luz de Cádiz»

Jorge Rojas. De Cazalla (Sevilla). «Salí de Sevilla en los setenta, cuando acabé la mili. No volví a España hasta nueve años después, y, al pensarlo, se me saltan las lágrimas. Soy vicepresidente del Centro Andaluz de Puerto Rico, donde resido. Pero antes viví cinco años en Bélgica. ¡Sigo con mi andaluz y mis eses!»

Antonio Carmona. Periodista.«Me fui con 16 años con toda mi familia a Paraguay y llevo ya 40 años viviendo allí. ¡Mi nombre es muy andaluz, aunque tenga acento paraguayo! Yo digo que Andalucía es como el imperio de Carlos V, que se extiende por todas partes»

Francisco Calderón. De Hinojos (Huelva). 55 años.«Me vine a Barcelona en el 76 con 13 años. Éramos muchos en mi casa y pasábamos necesidad. Me costó mucho adaptarme, venía de un pueblo y sin saber catalán. He sido vidriero artesano. He seguido viniendo bastante porque adoro mis raíces»