En los siete primeros meses del año se registraron 2.309 accidentes de tráfico en las carreteras asturianas con un balance de 144 heridos graves y 28 muertos. Los datos suponen 38 accidentes más que en el mismo periodo del año anterior, pero 10 víctimas mortales menos, una caída de la mortalidad de más del 25%. Nos dimos más golpes pero de menos importancia, porque también se reducen los heridos graves (176, en 2006) y los leves, que bajaron de 1.321 a 1.221. En el mismo periodo la Guardia Civil detectó en la región a 1.807 conductores bebidos, 159 en controles rutinarios y 134 tras un accidente o una infracción.