Otra historia de violencia
Viggo Mortensen (izda) junto con el director canadiense David Cronemberg, ayer, en San Sebastián. (EFE)

La violencia es un concepto a primera vista alejado de la candidez que caracteriza la cita anual con el cine en San Sebastián. El encargado de llevar aires revueltos, cinematográficamente hablando, hasta la ciudad vasca es el director canadiense David Cronemberg, quien insiste en la temática tratada en su anterior filme, Una historia de violencia, repitiendo como protagonista con el actor Viggo Mortensen.

Ambos presentaron ayer en San Sebastián Promesas del Este, un thriller que completa su reparto con Naomi Watts y Vincent Cassel. La cinta saca a la luz el oscuro mundo de la mafia rusa en la ciudad de Londres. El artífice del guión es Steve Knight, el candidato al Oscar por Negocios ocultos, de Stephen Frears.

Viggo Mortensen, un camaleón empedernido, siempre sorprende con sus continuados cambios de imagen. En esta ocasión sigue la estética del Capitán Alatriste (personaje del escritor Arturo Pérez Reverte que él interpretó). Su papel, en lucha por la Concha de Oro se vuelve a caracterizar en manos de Cronemberg por moverse con soltura y ambigüedad entre el bien y el mal.

La cinta está muy bien situada por la crítica en el certamen donostiarra. Tiene ya en sus manos el premio del Festival de Internacional de Cine de Toronto. 

Un fin de semana de cine

Hoy se proyecta en la sección oficial Battle for Haditha, de Nick Broomfield. El sábado, Buddha Collapsed Out of Shame, Earth y Mataharis, de Icíar Bollaín (foto). El domingo,  Emotional Arithmetic, Free Rainer y The Inner Life of Martin Frost, dirigida por Paul Auster.