La Policía neozelandesa emitió ayer una orden de captura contra el padre de la niña de tres años abandonada en una estación de ferrocarril en Australia (que fue apodada Calabaza, pumpkin en inglés), después de hallar el cadáver de la madre en el maletero de un coche frente a su residencia en Auckland (Nueva Zelanda). Un detective neozelandés informó de que sospechan que el padre, un editor neozelandés de 54 años y con antecedentes de violencia, asesinó a su esposa, Annie Liu, de 27 años, y después secuestró y abandonó a su hija Qian Xun Xue en Melbourne (Australia).