Sudán del Sur
Imagen de archivo de cascos azules de Naciones Unidas en la capital de Sudán del Sur. GTRES

Al menos 272 personas han muerto —entre ellas 33 civiles— durante la última ola de combates registrados en Yuba, la capital de Sudán del Sur, entre partidarios del presidente, Salva Kiir, y de su antigua mano derecha y ahora enemigo declarado, Riek Machar.

Los enfrentamientos que comenzaron el pasado jueves han proseguido en la pasada noche del sábado con extraordinaria violencia, particularmente concentrada en torno a la base de Naciones Unidas en la ciudad, así como en los barrios de Gudele y Jebel, cerca de los barracones que albergan a las fuerzas leales al presidente.

Los residentes de las zonas adyacentes a la base, según fuentes de la propia ONU a la cadena BBC, han tenido que escapar de "morterazos, granadas y artillería pesada" empleados en los combates.

"Hemos escuchado fuego de artillería pesada durante 30 o 40 minutos", según un testigo de Reuters bajo condición de anonimato. Los nuevos enfrentamientos han roto la calma que se respiraba durante el sábado por la mañana y amenazan con volver a reactivar con toda su fuerza la guerra civil que sacudió el país hasta el acuerdo de paz de agosto, y que enfrentó a la etnia del presidente Kiir, los Dinka, contra los guerrilleros Nuer que apoyan a Machar.

En agosto de 2015, ambas partes alcanzaron un acuerdo de paz que puso fin al enfrentamiento abierto, pero Machar aún no ha reintegrado a sus fuerzas, uno de los puntos clave del acuerdo.