En declaraciones a Europa Press, y en referencia a las huelgas que protagonizarán los trabajadores del Ayuntamiento este 7 y 8 de julio por el retraso del pago de las nóminas, Gil Málaga ha explicado que se sigue una comunicación activa, supeditada a numerosas reuniones, para mantener informados a los trabajadores, ya que "es cierto que hay nóminas atrasadas y entendemos que están en su derecho de acudir a la huelga, pero hay que tener en cuenta el punto de partida".

Asimismo, ha manifestado su intención de pagar las nóminas pendientes, algo que "dependerá" también del dinero procedente de la Participación en los Impuestos del Estado (PIE) y del Organismo Provincial de Asistencia Económica y Fiscal (Opaef), "sin olvidar otros gastos de suma importancia, como luz, teléfonos para realizar gestiones, etcétera".

Además, ha hecho una distinción entre el funcionariado, al que "le afecta esta situación directamente" y el resto del personal laboral, "cuyos pagos están al día", puesto que ese dinero proviene de subvenciones, como es el caso de la Ley de Dependencia, las ayudas a domicilio, la Unidad de Trabajo Social (UTS) o el Plan de Empleo Rural (PER), que paga la Diputación directamente.

Según Gil Málaga, se está realizando un plan de ajuste "importante", donde se ha bajado "casi medio millón" el gasto financiero, y se ha aferrado a la inminente salida del nuevo fondo de ordenación, "ya que uno de los problemas que tiene el Consistorio es la deuda, puesto que se están pagando préstamos al cinco o seis por ciento, préstamos muy elevados". Según sus palabras, el fondo de ordenación que sacará el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas "podría permitir refinanciar la deuda y alargarla en plazos".

Además, ha aclarado que otro de los problemas ha sido una deuda con la Seguridad Social de 2,6 millones, por lo que "se corría el riesgo de perder ayudas y subvenciones ofrecidas por la Diputación y la Junta, ya que si no estás al día con Hacienda y Seguridad Social, pierdes esos derechos". "Esto llevó a tener que plantear un acuerdo para financiarse y la Seguridad Social hizo un aplazamiento a ocho años, que ahora pagamos", ha añadido en referencia al acuerdo que firmaron a finales de diciembre de 2015.

En este sentido, Gil Málaga ha recordado que la anterior corporación se acogió a un fondo de ordenación y solicitó un anticipo de la PIE de un año, "1,3 millones que el Estado le anticipó al Ayuntamiento a cambio de que se comprometiera a hacer un plan de ajuste y la devolución en tres años", por lo que desde 2014 a 2016 "tenemos un 33 por ciento de los fondos de la PIE retenidos". No obstante, ha asegurado que se sigue devolviendo el anticipo, lo que hace que "los ingresos del Consistorio aminoren".

Por otro lado, el alcalde ha mostrado su compromiso de seguir manteniendo todos los servicios, en referencia a la feria agroturística criticada por CCOO en un comunicado, y que el mandatario reivindica por ser "un motor económico, que además contó con la ayuda de la Diputación".

Gil Málaga ha hablado también de austeridad y ha matizado que se está dedicando casi un 70 por ciento al pago de personal, quitando gastos superfluos, pero "cuando la mochila que transportas es gorda, cuesta mucho". Al respecto, ha querido dejar constancia del orgullo que siente por la plantilla y tiene confianza en que con ayuda externa y la refinanciación de la deuda "se logrará salir de esta situación".

De momento, ha aseverado que "no se están haciendo contrataciones externas y sí ajustes para mantener a todo el mundo". Según los datos que ha aportado, en 2012 la deuda del Ayuntamiento "era de unos 7,4 millones en 2012" y se ha bajado la misma "a siete millones en 2015, unos 400.000 euros más o menos".

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