Limpieza en Bib Rambla
Un operario limpia los excrementos en Bib Rambla. Almena

Las plazas de Trinidad y Bib Rambla se han convertido en dos focos de infección. Las miles de aves (palomas y estorninos) que habitan en los tejados y ramas de los árboles han llenado durante todo este verano los toldos, fachadas y hojas de excrementos. Las primeras lluvias han hecho el resto arrastrando las heces y creando charcos insalubres en cualquier rincón.

«Lo peor», dice uno de los camareros de los bares de Bib Rambla, «es que después la porquería se seca y aquí no se puede estar».

El Ayuntamiento ya ha comenzado a tomar cartas en el asunto y ha activado un plan de limpieza especial.«Estamos desinfectando la zona desde el jueves pasado, que fue cuando cayeron las primeras gotas», afirma Vicente Aguilera, concejal de Mantenimiento.

Fregar la suciedad

El siguiente paso será lavar los toldos de los bares de Bib Rambla. «Durante el verano -continúa Aguilera- se han impregnado de excrementos, suciedad, hojas... ahora hay que desarmarlos para fregarlos bien o meter una manguera a presión desde una escalera. Estamos barajando varias posibilidades, que esta semana pondremos en marcha con el consenso de los vecinos».

La presencia de aves en el centro no es nueva. El año pasado el Consistorio inicio un plan para reducir el número de estorninos, que esta temporada se ha adelantado un mes «para que todo este listo y no nos cojan por sorpresa».

Dos equipos de sonido, cada uno de ellos apostados en Bib Rambla y Trinidad con seis altavoces en la primera plaza ( dos más que en 2006) y diez en la segunda (dos más que el año pasado) emiten todos los días a las nueve de la noche durante 20 minutos sonidos de depredadores para ahuyentar a las aves.

Los vuelos de aves rapaces para asustar a los estorninos comenzarán en octubre y el Ayuntamiento tiene pensado instalar pajareras en la Vega para que ofrecer un lugar mejor a las aves y evitar que aniden en las plazas. Las capturas de palomas con redes también empezarán en octubre y las 16 jaulas para atraparlas repartidas por la ciudad están a pleno rendimiento desde mediados de septiembre.

Evitar que la población crezca

Granada capital contaba el año pasado con unos 15.000 ejemplares de estorninos (los que viven todo el año, más los que emigran del norte de Europa, que llegan en estas fechas) y el sistema de biosonidos consiguió reducirlos a 2.500. La cifra de palomas en 2006 era de 5.061 ejemplares y cada año se cazan unas 3.000 para evitar que la población aumente.