A menudo los libros se duermen en las estanterías de las casas después de que sus dueños, ávidos por conocer sus historias, han acabado de leer sus páginas.

Para evitarlo nació la iniciativa del bookcrossing, una actividad que ha recorrido medio mundo y que llama a los ciudadanos a que compartan sus libros para que las aventuras que contienen puedan ser leídas por mucha más gente.

Estas fiestas es un buen momento para liberar a estos pequeños amigos gracias a una nueva convocatoria en la ciudad en la que se podrán recoger numerosos volúmenes y dejar otros que los participantes quieran compartir.

Lo importante es, después de leído, volver a liberarlo para que siga vivo.

* Plaza España. Sábado. a partir de las 18 horas.