Una de las condiciones indispensables para optar a un piso de la Borsa Jove d’Habitatge es tener un contrato fijo e indefinido. Si no es así, el joven, de entre 18 y 35 años, tiene que conseguir un aval salarial o inmobiliario.

Este requisito, teniendo en cuenta la precariedad laboral que sufre gran parte de la juventud que trabaja en Barcelona, "es poco realista y excluye a muchos jóvenes".

Lo verbalizaba de esta manera Anaïs García, una joven de 29 años que ayer se acercó a la recién estrenada sede del Servei d’Habitatge Jove, en el número 3 de la Pl. de Rius i Taulet. "Me niego a pedir un aval después de vivir cinco años emancipada", afirmaba Anaïs.

Desde el Consell Nacional de la Joventut de Catalunya, su presidente, Jaume Soler, comentaba ayer a 20 minutos que este tipo de servicio "va dirigido a un sector medio de la sociedad" y criticaba que "gran parte de los jóvenes no disponen de un contrato fijo y les es muy complicado obtener un aval".

Por este motivo propuso que la administración ejerciera como avalador del joven.

Alquilan 11 pisos al mes

Otra de las normas para acceder a la bolsa municipal de vivienda establece que al menos uno de los inquilinos debe tener un salario de 1,5 veces el IPREM (índice del sueldo mínimo medio), que se situa en 499,20 1 al mes.

En los últimos 5 meses, coincidiendo con la gestión municipal de este servicio, se han alquilado cerca de 11 pisos al mes. Una cifra reducida teniendo en cuenta que las solicitudes llegan a 154 al mes. Y se han captado 80 pisos que se han ofertado en la Bolsa.

Alquiler rebajado hasta un 12%

Desde que nació el Servicio de Vivienda Joven hace nueve años se han tramitado 1.222 alquileres a un precio asequible. De media, los jóvenes se ahorran entre un 6% y un 12% respecto al precio de mercado del piso alquilado. Por el alquiler de pisos, en muchos casos compartidos, pagan una media de 700 euros. Cada mes se han acercado unos 2.500 jóvenes hasta el Servei d’Habitatge Jove para pedir información.

V de Vivienda prepara un récord mundial de gritos

El video promocional ha recibido más de 30.000 visitas en una semana. La plataforma ciudadana V de Vivienda ha convocado una protesta que quiere establecer un nuevo récord mundial: el de gente gritando "no vas a tener una casa en la puta vida".

El próximo día 6 de octubre, a las 19.00 h, y delante del ayuntamiento de cada localidad. Ésta es la convocatoria que se está lanzando desde hace ya una semana por e-mail y mediante un vídeo casero promocional.

Colgado en el portal YouTube, en tan sólo unos días ha recibido ya más de 30.000 visitas de internautas.

"Éste es el lema con el que se ha identificado más gente a lo largo de todo un año de protestas por una vivienda digna", explicaba ayer Ada Colau, miembro de V de Vivienda.