Una ‘miss’ muy tecno
La cantante mostrará este viernes en Oviedo su imagen más moderna y futurista en la plaza de la Catedral.

La rubia más famosa del panorama musical español llega esta noche a Oviedo dispuesta a que sus incondicionales no paren de
bailar.

Marta Sánchez, ex cantante del mítico grupo Olé-Olé, deleitará a todos los que acudan a su concierto gratuito en la plaza de la Catedral con los temas de Miss Sánchez, su último y discotequero trabajo.

La artista está en su mejor momento y luce pletórica.  «Soy muy feliz con mi marido y mi hija», aclara en una entrevista que concedió a20 minutos. Su pequeña, a la que ha dedicado uno de los temas del álbum, tiene ya cuatro años y empieza a ser consciente de quién es su madre.

En estos veintiún años de carrera, Marta asegura sentirse «un poco harta de lo acústico, el cuerpo me pedía tecno». Así, con su último disco, Miss Sánchez, se ha atrevido a adaptar con un estilo muy personal canciones de otra época, como las de la banda Depeche Mode. Además, canta a dúo con otra compañera y superviviente de la movida madrileña, Alaska. También tiene un tema del desaparecido Tino Casal.

Los ovetenses podrán escuchar esta noche en directo estos temas, entre los que se incluye su éxito Tengo para ti, que ha roto las pistas de baile este verano.

Dedicado a su hermana

Este nuevo trabajo, fruto de dos décadas en el mundo discográfico, ha querido dedicárselo a Paz, su hermana melliza, que falleció hace tres años a consecuencia de un cáncer. «Nunca he dicho que le dedicase este disco a mi hermana, pero claro que se lo dedico, éste y cada paso que doy. Ya estoy más repuesta, pero esa falta no termina por superarse nunca».

* Hoy, a las 21.30 h. Plaza  de la Catedral. Gratis.

«No falto al gimnasio»

Para mantener su espectacular figura, aun habiendo sido madre, Marta Sánchez acude al gimnasio siempre que puede. Asegura que «una vez vi cómo mi amiga Claudia se había hecho un gimnasio en su dormitorio. Yo le dije que me parecía un horror martirizarse de esa forma. Ella sonrió y me dijo: “Cuando pases la barrera de los 35 tendrás que hacerlo”. Y así ha sido». Y añade: «Siempre he odiado el gimnasio, pero ahora sé que no puedo faltar».