Carlinhos Brown
Desfile de Carnaval protagonizado por el brasileño Carlinhos Brown por las calles de Cádiz. Román Ríos / EFE

El gran y reconocido cantante y percusionista Carlinhos Brown visitará el festival Cultura Inquieta el 22 de julio, en Getafe (Madrid). Se amplía así el festival hasta esta fecha (en lugar del anunciado 17 de julio) y la clausura de esta séptima edición del certamen inquieto se convertirá en una gran fiesta de la música brasileña. Como telonero de Carlinhos Brown, el combo de músicos latinos y asturianos Vaudí & Banda. Las entradas para esta cita imprescindible están disponibles por 30 euros en venta anticipada y 38 en taquilla en la web oficial del festival.
 
Carlinhos Brown siempre ha proclamado que la alegría iguala a los hombres, y por ello su música es sinónimo de diversión y solidaridad. Antonio Carlos Santos de Fritas, quien cambió su nombre en homenaje a Henry Box Brown, un esclavo afroamericano que logró su libertad siendo enviado en una caja de madera a un estado abolicionista, comenzó a tocar el pandeiro en su favela de Candeal (Salvador de Bahía) cuando era un niño. Poco tiempo después ya dominaba todos los instrumentos de percusión de la cultura brasileña.

En la década de los 80 fue, sin lugar a dudas, el percusionista más requerido y entró a formar parte de las carismáticas bandas de Luiz Caldas o Caetano Veloso. Su fama saltó rápidamente fuera de las fronteras de Brasil y se convirtió en un fenómeno musical a nivel internacional con su grupo Timbalada, una banda que logró reunir a más de cien percusionistas (timbaleiros), en su mayoría jóvenes pobres de Candeal, con quien ha grabado 13 discos. Su gran éxito le ayudó a lanzarse como solista con Alfagamabetizado y luego Omelete Man donde actuó como cantante, compositor e instrumentista.
 
En 2005, cerca de medio millón de personas desafiaron al calor del verano y bailaron por el madrileño paseo de La Castellana en la marcha que el cantante protagonizó bajo un llamamiento a “la paz, el amor, la alegría y la diferencia”. Pero el compromiso de Carlinhos con los más desfavorecidos no se limita solo a reivindicaciones o letras solidarias de canciones. En su apuesta clara por la educación y su interés en sacar de la pobreza a los más jóvenes de su ciudad a través de la música, creó el espacio musical Candeally Gueto Square y la escuela de música Pracatum. La imagen de cambiar pistolas por instrumentos musicales logró dar la vuelta al mundo.

Medio millón de personas bailaron con Carlinhos Brown por la Castellana en 2005La industria cinematográfica también llamó a las puertas de este artista y bajo la dirección de Fernando Trueba se rodó la película El milagro de Candeal, un documental sobre la música y la cultura de Salvador de Bahía y sobre los proyectos sociales que Brown desarrolla en la favela. La cinta se alzó con dos premios Goya, uno de ellos a la mejor banda sonora original