El alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, reconoció hoy que el Toro de la Vega es un espectáculo "sangriento", pero a la vez consideró "difícil luchar contra una tradición castellana de cinco siglos".

"Lo que hay que hacer" con el Toro de Vega, celebrado el pasado martes , "es regularlo", opinó León de la Riva, tras ser preguntado por los periodistas acerca de este torneo rechazado por las organizaciones de defensa de los animales.

El alcalde subrayó que "hubo una época en la que asediaba al toro desde los autocares y desde los coches", algo que "se va corrigiendo" porque "ahora parece que la reglamentación es más severa y se hace a pie o a caballo".

"Es un espectáculo sangriento, no lo vamos a ocultar, pero es difícil luchar contra una tradición castellana de cinco siglos", añadió.

El alcalde, que se considera "un gran aficionado" a los toros, destacó que no está a favor de la supresión de los festejos taurinos. "Eso se queda para la ministra Narbona", ironizó.

Prohibición

Por su parte, la presidenta del Partido Antitaurino contra el Maltrato Animal, Concepción Reyero Álvarez, solicitó hoy al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, una reunión para demandarle la prohibición del festejo en el que un toro muere alanceado.

Reyero presentó hoy la petición en la que expresa su intención de trasladar al responsable regional la "repulsa" y "vergüenza" de su organización ante ese "injustificable y mal llamado espectáculo".

En la misiva, la presidenta del Partido Antitaurino indica que presentarán a Herrera una batería de propuesta para "devolver a nuestra Comunidad al lugar cultural avanzado y moderno que se merece" frente a estas prácticas.

En este sentido, asegura que ver cómo la gente de Tordesillas mata a un toro atravesándolo con lanzas "está dejando a Valladolid y, por extensión a Castilla y León, no sólo a nivel de todo el Estado sino también a nivel europeo, "como un pueblo salvaje, atrasado, inculto y bestia".