Unas 117 familias españolas, de un total de 443 en todo el mundo, iniciaron el proceso de adopción de un niño en Nepal, pero desde el pasado abril sus gestiones han sido paralizadas y nadie les informa, según publicó ayer La Vanguardia. La suspensión de estas adopciones se debe a la toma del Gobierno de este país por parte de los maoístas y a la salida a la luz pública de casos de corrupción en las adopciones. Estas dos causas provocaron que el Gobierno paralizara los procesos y modificara la legislación anterior.