Todavía no se han apagado los fuegos en el Peloponeso, al sur del país, y ahora en el norte de Grecia las calles se han convertido en ríos. La fuerza del agua ha dejado algunos coches en el mar. Los vecinos dicen que jamás han visto estas riadas en su país.

El problema viene del año pasado, cuando otro incendio devastó la zona
El problema viene del año pasado, cuando otro incendio devastó la zona. Al
no haber vegetación en las montañas, el agua baja fuerte arrastrando la tierra y no hay nada que la frene.

Muchas casas han quedado anegadas en el barro y sus dueños se las arreglan como pueden hasta para salir a la calle. Hasta las excavadoras han tenido que trabajar para limpiar los caudales.

Grecia lleva un verano negro. Ahora se esperan lluvias en el país, pero es tarde para sofocar los incendios.