Corazones de leonas
Luz Casal.

Primero, la incredulidad. «Es un error, no me puede pasar a mí». Ésta es una de las reacciones más habituales cuando el médico confirma la temida noticia. Después, llega el miedo, la debilidad, el desánimo. Nadie está preparado para enfrentarse a una realidad tan dura, y ellas, famosas, bellas y en la cima de sus carreras, no han sido una excepción. La popularidad no es una vacuna, el miedo es igual para todas.

Éste es el caso de Luz Casal, que en enero de 2007 fue operada de urgencia por un cáncer de pecho. El tratamiento ha sido duro, pero ya se encuentra recuperada, feliz y agradecida. Ha anunciado que prepara un nuevo disco, el número once de su carrera. «Lo que no te mata te hace más fuerte», declara.

Sonsoles Suárez sabe muy bien de lo que es capaz esta enfermedad, que acabó con su madre y su hermana. A pesar de todo, ha encarado todos los reveses con una valentía digna de admiración.

Cantantes como Kylie Minogue, Sheryl Crow y Anastacia también comparten la experiencia. Para todas ellas ha sido una prueba de la que han salido fortalecidas. Se sienten vivas, bellas y dispuestas a comerse el mundo.

Tras finalizar su tratamiento, Kylie lanzó un disco y triunfó con una gira. Ha creado su propia línea de bañadores y ahora quiere dedicarse a su vida privada . Olivia Newton-John, que también superó la enfermad, creó un centro para su estudio.

El coraje de ellas es un ejemplo para todas las mujeres anónimas que están en una situación similar. Afortunadamente, cada día son más las que pueden mencionar la palabra prohibida como sinónimo de victoria.

Su lucha no fue en vano 

En la mente de todos están aquellas que no lo consiguieron. El año pasado, y con muy pocos meses de diferencia, dos Rocíos, Dúrcal y Jurado, fallecieron tras una larga batalla. Ambas pelearon con todas sus fuerzas. Fueron mujeres que si flaquearon, nunca dieron su brazo a torcer, que sonrieron cuando todo ya estaba perdido y que dejaron en el mundo un legado difícil de olvidar: su voz. Ellas no perdieron, ganaron un lugar en el recuerdo, su valentía aún pervive y son ya, para siempre, inmortales.