La fiebre por dejar de fumar que provocó la ley antitabaco comienza a reflejarse en las cifras de venta de los estancos vallisoletanos.

Cada día se dispensan una media de 116.000 cajetillas de 20 cigarrillos, 3.382 menos que el año pasado, según los datos que ofrece el Comisionado para el Mercado del Tabaco del Ministerio de Economía y Hacienda.

El descenso es significativo si se tiene en cuenta que en 2006 se vendieron 4.368 cajetillas más que en 2005, pero a lo largo de todo el año.

El aumento de precios del tabaco también ha podido animar a los consumidores a dejarlo, ya que, aunque se fuma menos, se gasta más.

En los cinco primeros meses de 2007 los fumadores han desembolsado 62 millones de euros, mientras que en ese mismo periodo, en 2006, se gastaron 55 millones.

Al contrario que los cigarrillos, se vendieron 400.000 puros más, 17.000 paquetes más de tabaco de liar y 815 bolsas para pipa.

Tendencia histórica

El hábito comenzó a descender hace casi 20 años. El 44% de la población de Valladolid fumaba en 1989, mientras que en el 2000 el porcentaje bajó hasta el 35%.

Según los expertos, el 10% de las muertes en Castilla y León son atribuibles al consumo de tabaco, y un 82% de ellas, al cáncer de pulmón. Fumar es, además, la causa directa de más de 25 enfermedades.

Hay más motivación

Concretamente, en Valladolid, la AECC ha registrado un incremento en el éxito de sus programas entre el 10% y el 15% respecto a etapas anteriores. La combinación de terapias grupales con los fármacos ha dado buenos resultados. Si en el 2004 hubo 162 participantes, en 2006 llegaron a ser 352 los interesados en dejar el tabaco, la primera causa de muerte evitable en el mundo.

Terapia en cifras

La edad: Quienes quieren dejarlo tienen una media de 43 años.

Consumo medio: El 65% fuma entre uno y dos paquetes al día; el 29%, menos de 20 cigarrillos, y el 6% supera dos cajetillas.

Los intentos: El 48% ha intentado dejarlo más de una vez y el 27% incluso en más de tres ocasiones.

Un éxito: El 70% deja de fumar y el 50% sigue sin hacerlo un año después.