Adopciones
Paula ha traído la felicidad a Carlos y Cristina PABLO ELÍAS

El número de niños adoptados en el extranjero que llegan a Valladolid se está reduciendo considerablemente. Según los últimos datos aportados por la Junta, hasta el pasado 15 de junio llegaron a Valladolid 21 menores, mientras que en todo 2004 hubo 106 adopciones.

La causa de esta reducción, a más de la mitad, es el aumento de las restricciones y los cambios normativos que se han producido en muchos países, sobre todo en China.

«Los requisitos siempre han sido abundantes, pero ahora se han sumado otros muchos como que ambos padres tengan estudios o que lleven más de dos años casados», informó Carlos Fernández, padre de una niña china. «Además, se ha eliminado por completo la opción de una adopción monoparental», añadió.

China es, precisamente, el país de procedencia de la mayoría de los niños, niñas en este caso, que llegaron a la Comunidad. En total son 30 de los 71 adoptados hasta el 15 de junio. Le sigue Etiopía (17), Nepal (10) y Rusia (8).

Muchas solicitudes

A pesar de todo, el número de vallisoletanos que quieren un niño no desciende, no al menos de forma tan destacada. Así, en el mismo periodo de tiempo, se han registrado 77 solicitudes en Valladolid y 215 en Castilla y León.

Por otra parte, las adopciones nacionales siguen siendo una minoría por la dificultad de acceder a un niño de corta edad y las largas esperas (entre ocho y nueve años). A pesar de todo, van en aumento.

Este año se han entregado 9 niños y 6 niñas de las 34 solicitudes registradas. De este total, 13 eran sanos y dos tenían características especiales.

De 12.000 a 24.000 euros

Además de la paciencia con el papeleo y las listas de espera, adoptar un niño en el extranjero supone un importante desembolso económico en el que hay que incluir el viaje a un país extranjero para recoger al menor y una estancia allí de, al menos, unos 15 días.

Por esto, el precio de una adopción puede variar entre los 10.000 o 12.000 euros en China a los 24.000 en Rusia. En ese total se incluye, al menos en China, un donativo obligatorio de 3.000 dólares (unos 2.200 euros) al orfanato. La Junta es la encargada de mandar el papeleo.

Carlos Fernández. Padre de una niña china: «Paula nos llenó de alegría»

Su primera niña sólo tardó 6 meses en llegar, un tiempo corto de papeleo que precedió a un viaje a China en el que Carlos y Cristina conocieron a Paula.

Ella, con sus ojos rasgados y sus nueve meses de vida, les trajo lo que más deseaban:_un hijo. «Todo el mundo nos hablaba muy bien de la adopción en este país y decidimos lanzarnos», reconoce Carlos.

La experiencia fue tan buena que ya están esperando a Sofía, cuya adopción empezaron a tramitar hace dos años. «Con la primera todo fue muy fácil y rápido, pero ahora hay más trabas, yo creo que por el alto número de solicitudes».

A pesar de todo no tienen dudas, «adoptar es un proceso largo y costoso, pero merece la pena», reconoce Carlos.