Gutiérrez Limones, junto al río Guadaira.
Gutiérrez Limones, junto al río Guadaíra. ARCHIVO

El alcalde de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), Antonio Gutiérrez Limones (PSOE), aseguró hoy que continuará con las demandas interpuestas ante la Unión Europea y que viajará a mediados de septiembre a Bruselas para conocer la situación actual de dichas demandas.

A través de una nota, Gutiérrez Limones señaló "la necesidad urgente de resolver de una vez por todas la situación del río Guadaíra", por lo que buscará el "consenso de todas las partes implicadas en la contaminación y limpieza" para terminar con un problema que "afecta a toda la cuenca y tiene sus máximas consecuencias en el tramo urbano de Alcalá". Entre estas entidades mencionó a la Junta, el Ayuntamiento de Morón de la Frontera (Sevilla), los empresarios, la Oficina Técnica del río, los ecologistas, y a los diferentes partidos políticos.

El regidor alcalareño precisó que "deben terminar los vertidos de todo tipo, tanto urbanos como industriales", e insistió en que la balsa de Morón de decantación de vertidos contaminantes "tiene que construirse cuanto antes".

Asimismo, añadió que la depuración del entorno de Morón es "lo último que queda para llegar a una calidad de las aguas aceptables", como indicaba el Plan Coordinado de Recuperación y Mejora del Río Guadaíra en su apartado 'Guadaíra Blanco', centrado en la recuperación del río.

En cuanto al 'Guadaíra Verde', que recoge la restauración de las riberas del río, Alcalá invirtió en la última década casi nueve millones de euros, sin contar sus inversiones en el patrimonio como los molinos harineros, a los que se añaden en la actualidad otros cinco millones para el tramo ubicado entre el puente y la zona de El Realaje.

De otro lado, en declaraciones a Europa Press, el portavoz andaluz de Los Verdes (LV) y secretario general de Sostenibilidad de la Junta de Andalucía, Andrés Sánchez, lamentó hoy el último vertido producido en el río Guadaíra y aventuró que se trata de un vertido "de tipo industrial".

En este sentido, lamentó que "es un problema que se arrastra desde hace décadas que hemos denunciado ante Europa en numerosas ocasiones", por lo que confió en que la Comisión Europea "sancione finalmente estas irresponsables actuaciones".