Los bomberos del Ayuntamiento de Madrid tuvieron que realizar ayer cerca de medio centenar de salidas motivadas por incidentes relacionados con las fuertes ráfagas de viento registradas por la tarde en la capital. El suceso más grave, en el Hotel Chamartín, sólo quedó "en un gran susto".

El incidente más grave se registraba "sobre las ocho de la tarde cuando se desprendió la cubierta del Hotel Chamartín", aseguró.

Se trata de un edificio de diez plantas, coronado por una gran bóveda de doble chapa galvanizada, de la que se desprendió una superficie de "unos 800 metros cuadrados", de los cuales "unos 200 quedaban colgados" en la fachada del hotel "de manera espectacular".

La bóveda del hotel colgaba de la fachada del mismo "de manera espectacular".

Durante las casi cuatro horas en las que la capital madrileña sufrió el azote de un fuerte vendaval, los bomberos realizaron alrededor de 50 intervenciones, en su mayoría a consecuencia de "ramas, árboles caídos o que amenazaban con hacerlo" así como "toldos, persianas y antenas" que podían suponer "un peligro inminente para los viandantes", tal y como hizo saber el portavoz de emergencias Madrid, César Gómez, en declaraciones a Europa Press Televisión.

La policía cortó la calle Agustín de Foxá y acordonó la zona, mientras las dos dotaciones de bomberos de la Comunidad de Madrid desplazadas al lugar "estuvieron trabajando casi tres horas" para "asegurar la parte de la cubierta no afectada" y sujetar "con cables de acero" las placas enganchadas en la azotea del edificio.

Pese a la caída de varias de estas planchas a la vía pública, las dotaciones sanitarias allí desplazadas no tuvieron que atender a ningún herido.

Sólo "un gran susto"

Una dura jornada para los bomberos madrileños que resolvieron con éxito el que fue el incidente más grave provocado por el fuerte viento. "Afortunadamente, todo quedó en mucho trabajo, un gran susto y unas imágenes espectaculares", concluyó.

Agosto es temporada de tormentas veraniegas y desde Emergencias Madrid aconsejan a los ciudadanos que cuando haya fuerte viento se debe "evitar viajar por carretera" y, en caso de que sea imprescindible, extremar las precauciones y "controlar la velocidad". Además, debemos ser precavidos con los objetos de terrazas y áticos "que puedan caer a la vía pública".