El presidente del Consell de Mallorca, Miquel Ensenyat, ha anunciado que su administración -la primera en entrevistarse con las autoridades de la isla de Quíos para colaborar en la crisis de refugiados- abrirá, junto a los ayuntamientos mallorquines, una línea de "cooperación técnica y económica" con este municipio griego.

Desde un campo de refugiados a las afueras de la capital de la isla, Ensenyat ha explicado este viernes a Europa Press que en su viaje institucional ha podido comprobar cómo "están totalmente desbordados, también a nivel institucional" ya que incluso "están destinando gasto corriente" para atender a los llegados desde Turquía.

Ensenyat que junto con una delegación del Consell de Mallorca inició este viaje el miércoles ha podido vivir en persona la llegada de barcas desde la costa turca. "En un solo día llegaron 18 barcas con una media de 50 personas", ha relatado.

"Las barcas llegan con un palmo de agua y la gente presenta síntomas de hipotermia; la mayoría es gente joven, matrimonios con niños que lo dejan todo y vienen con lo puesto pensando que tienen un futuro que yo no sé si van a tener", ha lamentado.

Según ha precisado, "lo dejan todo porque las mafias turcas se están forrando con este drama, les cobran hasta 5.000 dólares para llegar a la costa cuando por la distancia que hay -nueve kilómetros- un viaje en ferry cuesta unos 20-30 euros".

Durante su presencia en la guardia de este jueves, que se llevó a cabo entre las 03.00 horas de la madrugada y las 09.00 horas, Ensenyat pudo ayudar algo e incluso charlar con algunos de los recién llegados: "Algunos hablaban perfectamente inglés, un estudiante de empresariales me dijo que toda su familia estaba muerta". "Llevan el miedo grabado en la mirada", asegura el presidente de la administración insular.

Las consecuencias son más que palpables, ha explicado el presidente: "El casal de Cultura está saturado, se ha convertido en un refugio, los parques municipales están llenos de tiendas de campaña y la guardia costera lleva más de un año interviniendo las 24 horas. Por otra parte, el mantenimiento de un campo de refugiados cuesta 120.000 euros al mes".

"Desde la Autoridad Portuaria -ha añadido-, nos han pedido si podemos colaborar con apoyo psicológico para el personal de aquí ya que está sufriendo un desgaste importante al salir cada día y viviendo situaciones límite. "Es que algunas personas no llegan", matiza.

Llamada para recaudar fondos

A partir de su regreso a Mallorca este domingo, Ensenyat ha explicado que se pondrá en contacto con empresas, sindicatos, patronales, escuelas y ayuntamientos para "recaudar fondos" y llevará a cabo un sondeo para ver quién está dispuesto a participar: "personal sanitario, bomberos, protección civil, ONGs, entre otros".

"Esto no es un problema de Grecia, es de la Unión Europea", ha dicho para después agregar: "Debemos pensar qué modelo queremos, ¿uno que tenga en cuenta a las personas o a los mercados?". "En Mallorca estamos preparados desde hace meses para recibir refugiados y no ha llegado ninguno mientras en Canadá han llegado 25.000 y está bastante más lejos", ha censurado.