Dos hermanos de ocho y cinco años han sido asesinados en el oeste de la India por un grupo de estudiantes adolescentes que esperaban con sus muertes obtener vacaciones en su colegio, cerrado 15 días cuando muere un alumno.

Los asesinos sabían que el colegio cerraba quince días por la muerte de un alumno.

Sabedores de esta circunstancia, los tres presuntos asesinos llevaron a los niños Ashok y Mangal Kale a una granja cercana a la escuela en la localidad de Partur (región de Maharashtra ) por la noche, y allí les asfixiaron.

Las autoridades escolares lanzaron una operación de búsqueda tras un aviso de su desaparición por parte de la hermana de los menores, que también estudia en el centro, y encontraron los cadáveres de los niños en los servicios.

El análisis forense de los cadáveres ha revelado que los niños no sufrieron abusos sexuales por parte de los presuntos autores, que insisten en que su único motivo era obtener unas vacaciones.

Serán enviados a un reformatorio 
Según la Policía, los tres acusados tendrán ahora que responder de sus actos ante un juzgado y serán enviados a un reformatorio.

Mientras, los padres de los niños muertos, que trabajan en la ciudad de Bombay, han asegurado que su hija continuará en la escuela pese a la tragedia, porque las condiciones de vida allí en Partur son mejores que las que ellos podrían ofrecerle en casa.