Las autoridades de Egipto han decidido lanzar una nueva campaña contra la ablación genital femenina tras la muerte de una niña cuando era sometida a esa intervención .

La pequeña ha sido la primera víctima anunciada después de que el gobierno prohibiera en junio esa práctica.

El periódico oficial Al Ahram informó hoy de que el Ministerio de Sanidad egipcio creará un comité nacional para luchar contra esa práctica, que data de los tiempos faraónicos, e intentar reducirla en un 20% durante los próximos dos años.

Las campañas gubernamentales de los últimos diez años han conseguido rebajar el porcentaje de menores mutiladas
El Ministerio ha dedicado nueve millones de libras (algo más de un millón de euros) a ese plan y ha decidido elaborar un proyecto de ley para castigar a los médicos que lleven a cabo ese tipo de intervenciones.

Además de esta campaña, continuarán los programas de advertencia contra los peligros de las operaciones de mutilación genital que ya llevan a cabo varias ONGs y dirigentes religiosos musulmanes y cristianos.

'El gran médico de la ablación'

Según el diario la muerte de la niña, cuya fecha no se precisa, se debió a una dosis demasiado elevada de anestesia en la operación, debido a la ausencia de un médico especialista.

La niña, identificada como Karima Rehim Said, es originaria del pueblo de Abu Hamar, en la provincia de Al Garbiya, en el noroeste del delta del Nilo.

Las investigaciones sobre la muerte de Said han revelado que el facultativo responsable de la muerte de la niña era conocido en el pueblo como "el gran médico de la ablación".

Según el rotativo, el médico había practicado otras cuatro ablaciones de clítoris en las últimas tres semanas. El padre de la niña afirmó que su hija le había pedido a su madre que la operaran para ser como sus primas, según el periódico.

El Gobierno egipcio prohibió definitivamente la ablación del clítoris después de que en junio pasado otra niña de doce años muriera durante una operación de mutilación genital.

Se calcula que en torno al 90% de las egipcias en edad fértil han sufrido esta mutilación, aunque las campañas gubernamentales de los últimos diez años han conseguido rebajar este porcentaje considerablemente.

La ablación es una práctica común en los países ribereños del Nilo que tanto el Islam como el Cristianismo han aceptado durante siglos como medio de control sexual y social.

Numerosos jeques musulmanes egipcios la justifican como una práctica que honra a la mujer, para lo que se apoyan en textos tradicionales que recogen la vida y los hechos del profeta Mahoma y los primeros califas del islam.