Instituciones, colectivos y personalidades del ámbito académico, cultural y político han solicitado a la Junta que conceda la Medalla de Andalucía a título póstumo al parlamentario andaluz de Podemos José Luis Serrano, que falleció el pasado 29 de enero a los 55 años víctima de un cáncer.

La solicitud ha sido respaldada por la Universidad de Granada — Serrano era catedrático de Filosofía del Derecho— y por el Ayuntamiento de la capital granadina, además de por figuras del mundo de la cultura, como el cantaor Juan Pinilla y el cineasta Benito Zambrano.

La petición, consultada por Europa Press, expone que José Luis Serrano murió en Granada, "en la misma noche del aniversario del nacimiento de Carlos Cano. Y no por casualidad, sino en un gesto póstumo de rebeldía para demostrar que Granada sólo tiene salida por las estrellas".

Se le describe como "un hombre de luz en la tierra" que ahora "es un hombre de luz en el cielo nocturno de Andalucía" y se destaca su vinculación con esta comunidad, tanta "que llegó a somatizarla" porque "José Luis Serrano era Andalucía" y "se dejó la vida" para que ella "no perdiera la memoria que todo el universo reconoce".

"Raíces y alas, decía Juan Ramón Jiménez, pero que las raíces vuelen y las alas enraícen. Ser andaluz es ser universal. Y a la inversa. Son dos identidades indisolubles. José Luis Serrano estaba hecho de una aleación sensible y comprometida de raíces y alas. No se puede ser universal sin ser de ninguna parte. García Márquez fue universal sin salir de las ciénagas de Macondo; Orhan Pamuk, de Estambul; Paul Auster, de Brooklyn... Y José Luis, de los siete cielos de la Torre de Comares en la Alhambra".

Enfatiza el escrito que Serrano reivindicó la libertad como el estado natural del ser humano: "Sentirse, ser y ejercer como ciudadano era su única condición política. En cada palabra escrita o dicha. En cada clase. En cada artículo. En cada libro. En cada conferencia. En cada caricia. Por eso su bandera republicana era verde y blanca. Y su estrella, tenía ocho puntas".

"Aquel joven que custodió la arbonaida el 4 de diciembre de 1977 en Granada —añade la declaración— la levantó en el mismo Parlamento de Andalucía cuando los tambores nos llamaban a la epopeya. Supo estar a la altura de la historia porque la historia estaba a su altura. Sabía y sentía que una voz sólo es andaluza cuando contiene la fuerza de los débiles. Y había llegado el momento de inundar el aire con su aliento. Pero no le dejaron. Un maldito cáncer lo condenó a la fragilidad de lo efímero para alcanzar el poder de lo eterno. Como si el destino inderogable de los hombres de luz fuese morir antes de tiempo para no morir nunca", concluye la solicitud remitida a la Consejería de Presidencia.

Está firmada concretamente por la rectora de la Universidad de Granada, Pilar Aranda, y el Ayuntamiento de Granada; además de por el Decanato de la Facultad de Derecho de Granada, el Colegio de Ambientólogos de Andalucía y por la Comisión organizadora de las Jornadas sobre Republicanismo Español.

A estas instituciones y colectivos se suman nombres como el de Antonio G. Iturbe, periodista cultural, director de la revista 'La Brújula'; Encarnación Martín López y José Luis Torres; el cantaor Juan Pinilla, el diputado Gregorio Cámara; el antropólogo Isidoro Moreno, Manuel Navarro Lamolda-Granada Laica; Pablo Laguna y el concejal socialista en el Ayuntamiento de Granada Baldomero Oliver.

Junto a ellos aparece la rúbrica de varios profesores de la Facultad de Derecho y la del escritor Andrés Sopeña Monsalve; el artista Rogelio López Cuenca, el cineasta Benito Zambrano, la periodista Pilar González y el escritor Justo Navarro.

Consulta aquí más noticias de Granada.