Quema controlada para acabar con la plaga de topillos.
Quema controlada para acabar con la plaga de topillos. (EFE/IVÁN LOZANO) EFE/IVÁN LOZANO
El alcalde de Fresno el Viejo, Angel Navarro, afirmó que espera que la quema de rastrojos que se ha comenzado a realizar hoy en esta localidad vallisoletana dé resultados y consiga erradicar la plaga de topillos que afecta a esta zona, donde se estima que se ha perdido el
80% de la cosecha de cereal a causa de los roedores.

El primer edil de la localidad vallisoletana es consciente de que si no funciona la quema de rastrojos "habrá que atajar otras medidas", ya que los agricultores temen que "no podrán sembrar con esta plaga, porque marcarían ruina". Las estimaciones de los propietarios agrícolas de la zona hablan de que un 80% de la cosecha de cereal se ha visto afectada por la plaga.

Declaración de zona catastrófica

Por este motivo, Navarro reconoció que se está planteando solicitar la declaración de zona catastrófica si en septiembre persiste la plaga. "No pueden vivir sin sembrar y tal y como está el campo es imposible hacerlo", aseveró el alcalde.

 

Esperamos que salgan de sus galerías

El secretario general de la Consejería de Agricultura, Eduardo Cabanillas, ha explicado que se han quemado unas 100 hectáreas de rastrojos de cereal ya cosechado de manera "experimental", con el objeto de comprobar la validez de este sistema.

 

"Con la quema esperamos que los topillos salgan de sus galerías hacia los cortafuegos que se han dejado entre las zonas quemadas y allí atacaremos mañana de nuevo con fuego para acabar con un buen número", explicó Cabanillas, que recordó que se ha elegido la localidad de Fresno el Viejo ya que "los agricultores se han prestado a colaborar en todo momento haciendo cortafuegos y preparando el terreno".

Técnicos medioambientales de la Junta de Castilla y León y efectivos del cuerpo de bomberos se han encargado de controlar las quemas para que no se excedan del terreno previsto.

Los agricultores y el Ayuntamiento de Fresno el Viejo (Valladolid), mostraron, por su parte, dudas de que este método tenga efectos sobre la población de roedores, ya que consideran que se han desplazado a los cultivos de regadío "buscando comida".

1.000 Cadáveres al día

En esta localidad vallisoletana se recogen cada día más de un millar de cadáveres de topillos cada día en las "trampas" que han ido creando los agricultores. "El pueblo se está matando en ello e incluso hay pandillas de niños que su entretenimiento favorito es salir a matar topillos por la noche", indicó Angel Navarro, que añadió que se han visto obligados a crear un foso de agua que rodea la piscina municipal para aislarla de los roedores.

Han hecho mucho daño al sector agrícola

Pero la plaga ha hecho ya un daño importante en el sector agrícola de la localidad. Así lo explica Jesús, agricultor de Fresno el Viejo, que asegura que ya ha perdido "casi toda la cosecha" de cereal, pero que ahora el temor está en los cultivos de regadío. "Como ya no tienen cereal ahora irán en busca de comida a la remolacha", presagió el trabajador.

Jesús lamentó que en el mes de marzo se tuviera que frenar la distribución de veneno en la zona de tierra de campos debido a que agrupaciones ecologistas denunciaron que con éste método se acababa también con la vida de aves, liebres y conejos. Actualmente también se utiliza veneno, pero se introduce en tubos estrechos cortados para que tan sólo accedan a él los propios roedores.