El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha lamentado "profundamente" la aprobación en el Europarlamento del aumento del nivel permitido de contaminación en motores diésel, y se ha sumado a la plataforma de alcaldes de grandes ciudades de Europa como París, Madrid, Milán o Copenhague, que piden que no se aumente el nivel de contaminación para este tipo de vehículos.

En un comunicado, Ribó ha subrayado que esta medida "ya contó con la oposición de la Comisión de Energía", pero que "aun así, por la presión de algunos gobiernos, entre ellos el español, y de algunas empresas, se ha llevado a votación a la Eurocámara, con el triste resultado que hemos visto". "Lamentamos que por un puñado de votos se haya perdido la oportunidad de evitar una mayor contaminación en nuestras ciudades", ha señalado.

De esta forma, el primer edil ha apostado porque las empresas automovilísticas "puedan invertir en modelos de vehículos menos contaminantes", lo que a su juicio, "sería un revulsivo también en la generación de puestos de trabajo en territorios como el nuestro, donde están asentadas importantes empresas de automoción".

Además, Ribó ha recordado la apuesta realizada en Valencia por vehículos más eficientes, con la reforma de las ordenanzas fiscales que establecen unas bonificaciones en el Impuesto sobre Vehículos de un 75 por ciento en aquellos automóviles eléctricos e híbridos durante toda su vida útil, y de un 30 por ciento durante tres años en los vehículos nuevos de gasolina sin plomo con una emisión de dióxido de carbono menor a los 100 gramos por kilómetro.

Para el alcalde, "estamos ante un asunto de salud pública, ya que las afecciones respiratorias están íntimamente relacionadas con el grado de contaminación en las ciudades".

Consulta aquí más noticias de Valencia.