Son jóvenes, solitarios, con baja autoestima y se pasan el día metidos en Internet. Ese es el perfil de los nuevos ludópatas. Chavales que se enganchan al chat y a los juegos on-line y acaban dejando las tarjetas de crédito de sus padres sin blanca.

Cada año, suben un 6% en la Región los adolescentes enganchados a las apuestas por la red y los progenitores comienzan a alarmarse. De hecho, el verano pasado más de un centenar de padres pidieron ayuda a la Asociación de ex Jugadores de Azar en Rehabilitación (Asmujer).

«Las nuevas tecnologías han propiciado que aumenten los casos de ludópatas. Internet no tiene límites y no se ejerce ningún tipo de control sobre los jóvenes. La mayoría de estos casinos te dan 400 ó 500 euros para que te inicies y después ya es muy difícil salir», explica Francisco Pizcueta, de Asmujer.

Otro de los peligros son los canales de televisión nocturnos que invitan a mandar mensajes a móviles o a llamar. «Es otra forma de enganchar a la gente. Al final, se convierte en una adición».

Francisco Pizcueta asegura que, aunque son más los adultos que llegan a la asociación, los jóvenes que dan el paso reconocen que se pueden tirar más de 12 horas conectados a Internet o jugando a la PlayStation.

Casinos

No sólo Internet puede ser un peligro para algunos adolescentes, los casinos reales también suponen una amenaza. «Hay algunos que no piden el carné a los chavales y les permiten la entrada. Los ven corpulentos y no se paran a pensar que son menores. Desde Asmujer animamos a los padres a que denuncien la situación. No estamos en contra del juego, lo que pedimos es que se dé más información». Si alguien necesita ayuda de la asociación puede contactar con ella en los teléfonos  968 275 066, 968 298 714 o en el móvil de guardia 667 566 744.