La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, visitó hoy Murcia y Alicante para la puesta en marcha de la conexión de las desalinizadoras de San Pedro del Pinatar (Murcia) con la Vega Baja del Segura permitirán abastecer de agua a 18 municipios de esta comarca alicantina y a una población estable de unos 200.000 habitantes, cifra que se duplica durante el verano.

La nueva conexión incluye una estación de bombeo, con caudal máximo de 1.500 litros por segundo, una tubería metálica de 30 kilómetros y un nuevo depósito de regulación de 65.000 metros cúbicos de capacidad, que según el Ministerio de Medio Ambiente está en "avanzado estado de ejecución".

Todavía se puede hacer más en la gestión del agua en la cuenca del río Segura


 

La ministra, que dijo que esta actuación se enmarca dentro del compromiso del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con la cuenca del Segura, señaló que "todavía se puede hacer más".

Aseguró que la puesta en marcha de estas infraestructuras hídricas, así como la gestión del trasvase Tajo-Segura en el "periodo de sequía más grave que sufre el país, han permitido que en todo el litoral no haya restricciones en el abastecimiento de los ciudadanos".

Narbona insistió en que el agua del mar es "la única que tenemos siempre garantizada, llueva o no llueva", y dijo que el Gobierno va a seguir apostando por la desalinización, puesto que así "reduce un riesgo que va a ser mayor en el futuro debido al cambio climático y a las sequías, que van a ser más intensas".

La ministra, acompañada del alcalde del municipio, el socialista Ignacio Ramos, pidió al municipio que siga siendo "un punto de referencia en esta zona de España" en el aprovechamiento y reutilización de las aguas.

Gritos contra la desalinización

Narbona fue recibida a su llegada al Ayuntamiento por un grupo de ciudadanos que portaban carteles en los que pedían "Agua para todos" y que gritaban diferentes consignas en contra de la desalinización.

Durante toda la rueda de prensa, que duró aproximadamente media hora, los concejales populares en el Ayuntamiento de Pilar de la Horadada levantaron carteles en los que se leía también "Agua para todos" y tras las preguntas de los periodistas se produjo un pequeño altercado porque no se les permitió hacer preguntas a la ministra.

Los concejales populares acusaron, entre gritos, al alcalde de "falta de talante democrático" y de no permitirles hablar "ni en los plenos, ni aquí", mientras que Ramos les pedía que respetaran el orden establecido y daba por concluida la rueda de prensa.