Un hombre acusado de intentar matar a su expareja un mes después de haber sido condenado por malos tratos y teniendo en vigor una orden de alejamiento ha negado los hechos que se le imputan. "¿Se considera autor de los hechos?", le ha preguntado el presidente del tribunal que le juzga, a lo que ha contestado: "No, no".

El hombre se enfrenta a una pena de 14 años y 10 meses de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa, otro de quebrantamiento de condena, un delito de amenazas en el ámbito familiar y una falta de vejaciones injustas, según reclama provisionalmente el ministerio fiscal.

El hombre, que este martes se ha sentado en el banquillo de los acusados ante el tribunal de la sección primera de la Audiencia de Valencia, se ha limitado a negar los hechos que se le atribuyen y se ha acogido a su derecho a no contestar a las partes.

Este hombre cometió presuntamente los hechos al mes de haber sido condenado por sentencia firme por un delito de lesiones en el ámbito familiar y tras imponérsele una prohibición de aproximación hacia su ya expareja —la víctima— y de comunicación.

Los hechos se remontan al 16 de agosto de 2014 en la finca de la madre de la víctima, ubicada en la Plaza Reina Fabiola de Sagunto (Valencia). La mujer ha explicado durante el juicio, tras un parabán para evitar ver al acusado, que ese día, cuando salió de casa y estaba esperando el ascensor, le sorprendió por detrás el acusado con un cuchillo "de cocina con el mango marrón", ha descrito.

"Le dije —ha relatado— ¿Qué haces aquí? ¿Quieres dinero? y él me contestó que venía a matarme por todo lo que le había hecho". Seguidamente, recuerda que le empujó y la introdujo en el ascensor, y mientras descendía —estaban en un sexto piso— el acusado comenzó a acuchillarle mientras ella daba patadas y gritaba.

"Me hizo una primera incisión para cortarme el cuello y me tiró al suelo mientras seguía con el cuchillo", ha explicado. El hombre —ha proseguido— continuó lesionándola porque volvió a subir y a bajar los seis pisos, hasta que finalmente con una de las patadas consiguió abrir la puerta en la planta baja y se encontraron con una vecina.

En ese momento el acusado —con quien había mantenido una relación durante dos años "llena de altibajos— salió corriendo, tiró el cuchillo y cuando se intentó levantar del suelo se dio cuenta de que no podía porque tenía dolores muy fuertes: "Empecé a marearme aunque no llegué a perder el conocimiento del todo", ha señalado al tribunal.

Como consecuencia de la agresión, la mujer sufrió dos heridas en el tórax, a la altura de la tercera y cuarta costilla; otras dos heridas en la zona cervical; y otras en el brazo y neumotórax izquierdo. Actualmente necesita medicación y tratamiento psiquiátrico para vivir.

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