Educación
Un profesor escribe en una pizarra durante una clase. GTRES ONLINE

Los profesores universitarios que investigan enseñan mejor. Así lo concluye un estudio de las universidades Jaume I (UJI) y Universidad Complutense (UCM). La razón está en que los docentes que investigan presentan un mejor criterio para elegir los temas de su enseñanza y son más rigurosos por los controles constantes en su actividad científica.

Los docentes que no investigan serían más propensos a ser los peores profesoresEn el análisis, que ha sido publicado en Applied Economics, han participado 604 profesores de 25 departamentos. Entre sus conclusiones destaca que los docentes que investigan imparten de media un 21,5% más clases que los que no lo hacen y que dos tercios de ellos podrían mejorar su enseñanza si realizaran más investigación. Los que no investigan serían más propensos a ser los peores docentes.

Entre las 69 variables incluidas para medir los índices de enseñanza, tareas administrativas e investigación de los docentes se incluía el Teachqual, con el que los estudiantes evaluaban la calidad de la enseñanza en una escala del 0 al 9, y el Researchl, que mide la calidad de la investigación. Así, los autores del estudio han descubierto que los docentes que cuentan con resultados de investigación enseñan mejor que otros profesores con menor actividad en este campo, según destaca Teodosio Pérez Amaral, del departamento de Economía Cuantitativa de la UCM.

Entre las razones que pueden explicar estos resultados, los autores sugieren que los investigadores presentan mejor criterio a la hora de elegir los temas que abordan en la docencia y tienen un mayor acierto y rigor por los continuos filtros y controles a los que está sujeta su actividad científica, como explica Nikolaos Georgantzis, del Laboratorio de Economía Experimental de la UJI y coautor del trabajo.

Los autores proponen que la ANECA incentive la calidad docente como hace con la investigaciónPero la investigación también se puede volver un problema cuando es excesiva, ya que consume la mayor parte del tiempo y energía del docente. También restan tiempo al docente las tareas administrativas, que afectan a la excelencia educativa si el profesor no recibe a cambio una disminución de la carga docente.

Por áreas, los profesores del departamento de Educación consiguieron los mejores resultados, y entre sexos fueron las mujeres las que registraron una docencia de más calidad. Elaborar libros y material multimedia también benefició a la enseñanza, pero no lo hicieron los cursos de mejora pedagógica en los que participaron los profesores.

Los autores proponen que el organismo evaluador del profesorado, la ANECA, incentive la calidad docente como hace con la investigación, algo que proponen controlar con encuestas o con auditorías con profesores externos.