La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, va a invertir 150.000 euros en la restauración y repoblación de parte de la Sierra de Gádor, en Almería, ante el incendio que sufrió la zona en marzo del pasado año a causa de la caída de un cable de tendido eléctrico y que arrasó unas 2.300 hectáreas de matorral, monte bajo y pinar.

En concreto, según han explicado a Europa Press fuentes del Gobierno andaluz, la actuación se realizará durante el último trimestre de este año y afectará fundamentalmente a unas 34,5 hectáreas de terreno ubicadas en la zona este del pinar de Alhama de Almería; uno de los municipios que más perjudicados se vieron a causa de las llamas.

La Junta atiende así a parte de la zona afectada por el incendio, que se propagó durante cinco días en el Paraje de Gatuna en el término de Alhama de Almería, y concentra el grueso de su plan a la restauración de la cubierta arbolada de titularidad pública, que se abordará en función del grado de afección.

En este sentido, el departamento dirigido por el consejero José Fiscal apunta a la existencia de una "regeneración natural en las masas adultas con zonas con grado de afección bajo" una vez pasado el primer año.

No obstante, los efectos del fuego no fueron "uniformes" en toda la superficie de bosque afectado, por lo que en algunos casos las llamas consumieron por completo las copas. Por ello, en función del estado de los árboles dañados, se han proyectado actuaciones de apeo, desrame y tronzado de los pies quemados o soflamados, ya sea total o parcialmente, que puedan facilitar la aparición de plagas de insectos perforadores.

También se prevé la saca de los fustes en las zonas en las que no se incremente el riesgo de erosión y en aquellas otras en las que, por pendiente o tipo de substrato, la saca de la madera incrementara los procesos erosivos.

La madera afectada se utilizará para la construcción de fajinas que reduzcan la velocidad de la escorrentía superficial y faciliten la infiltración del agua de lluvia. Por último se eliminarán mediante desbroce los restos producidos por estas operaciones, restos que a su vez "protegerán el suelo desnudo frente a la erosión".

Aunque la zona a tratar se corresponde con una superficie pública arbolada de pinares de pino carrasco, en estas mismas zonas se potenciará la regeneración natural de especies arbóreo arbustivas que rebrotan de cepa, como acebuches, espino negro o aladierno.

El origen de la superficie pública arbolada afectada por el incendio fueron las repoblaciones forestales ejecutadas en dos periodos hace 65 y 25 años. El primero se corresponde a la repoblación de los montes públicos de Alhama y Terque y se localizar al norte del área afectada, mientras que el segundo está vinculado a los montes públicos patrimoniales de la Junta de Andalucía en la zona centro y sur de la superficie quemada.

En ambos casos el objeto de las repoblaciones fue el de crear masas arboladas que favorecieran la protección del suelo contra la erosión y la mejora del ciclo hídrico.

Trabajos previos

En octubre del pasado año, la Consejería reinició también los trabajos destinados a la regeneración forestal del monte público de Alhama de Almería, una zona en la que se ejecutaban dichas labores antes del incendio registrado en la Sierra de Gádor en marzo, y que tuvieron que suspenderse, precisamente, a causa de dicho fuego.

Para aquella actuación se contrató a 27 personas en el marco del Plan de Choque por el Empleo de la Junta de Andalucía. En ese caso, se actuó sobre 53 hectáreas del monte público para eliminar la masa forestal calcinada en los rodales en los que los árboles aparecían totalmente quemados. Asimismo, se realizaron tareas de clareo y poda en los rodales que solo se vieron afectados parcialmente.

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