El Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS) ha renovado este martes el convenio que se firma anualmente con los municipios de Binissalem y Alaró para el mantenimiento del servicio de pisos tutelados para personas mayores.

En concreto, el IMAS invierte un total de 44.700 euros para el mantenimiento de las plazas, diez en el caso de Binissalem y nueve en el de Alaró. De esta forma, se invierten 23.500 euros en el servicio que se da en Binissalem y 21.180 en el municipio de Alaró.

El objetivo de estas viviendas tuteladas, dirigidas a personas mayores de 60 años que pueden hacer por sí mismas las actividades diarias, es el de retrasar todo lo posible su ingreso en una residencia, además de promover la solidaridad y la ayuda mutua entre los residentes de los pisos, potenciar su autonomía y facilitar su bienestar, tanto físico como emocional.

Para dar apoyo a los usuarios de los pisos tutelados un trabajador social se ocupa de la supervisión, organización, coordinación y seguimiento de estas personas. Además, un trabajador familiar se encarga del mantenimiento de las viviendas, de la compra, de la limpieza de la ropa y de organizar las tareas domésticas.