Guerreros de terracota
Imagen de algunas de las 1.500 figuras de terracota que custodian la tumba del emperador Qinshihuang. ARCHIVO
Por si fueran pocos 8.000 guerreros y caballos de terracota, la tumba del primer emperador chino, Qinshihuang, con más de 2.000 años de antigüedad y cerca de la antigua capital, Xian, ha producido un nuevo hallazgo.

Se trata en este caso de un edificio de treinta metros de altura enterrado en el vasto mausoleo del emperador, y que ha salido a la luz gracias a cinco años de investigaciones de un equipo de arqueólogos chinos.

El Instituto Shaanxi de Arqueología afirma que el edificio podría haber sido construido para los paseos del alma del emperador.

En la parte no excavada

Los arqueólogos han utilizado una tecnología de teledetección desde 2002 para estudiar la estructura interna del mausoleo no excavado y han concluido que el edificio, enterrado debajo de la tumba principal, tiene nueve terrazas escalonadas por cada uno de sus cuatro muros.

El emperador Qinshihuang unificó China en el 221 a.C.

El ejército de terracota de tamaño real, enterrado en fosas cerca del mausoleo para guardar al emperador después de la muerte, fue localizado accidentalmente por unos agricultores que estaban cavando un pozo en 1974.